Sin lugar a dudas el Pitbull es uno de los perros más agresivos que existen, y por ello para entrenar a un Pitbull debemos tener en cuenta que necesitamos ser muy firmes en lo que concierne al trato con él. En sus primeros dos meses y medio de vida deberemos enseñarle que ocupa un lugar secundario en el hogar, y que es el ser con menor jerarquía allí.

Entrenar a un Pitbull implica relegarlo, dejarlo de lado. A pesar de que pueda resultarte duro porque estás encariñado con él, al comienzo de su vida el cachorro deberá acostumbrarse a que le metan la mano en su plato mientras come, a que se le puede sacar la comida de la boca y a que si se molesta será castigado. Esto le ayudará a convivir con ello.

Además, debemos acostumbrarlo a lidiar con frustraciones. Por ejemplo, si el Pitbull se quiere subir a un sillón, no lo dejes, llévale la contra y hazlo echarse en el piso. De esta manera el perro no se atreverá a gruñirte o a atacarte cuando le des órdenes futuras.

Por supuesto que tiene que ocupar su lugar en la casa. El Pitbull no debe dormir en la habitación de sus dueños, y mucho menos en su cama. En lo posible debe dormir afuera y aprender a que ese es el lugar que ocupa.

Todo esto tal vez te resulte duro, pero es la única manera que tienes para entrenar a un Pitbull a hacer cualquier cosa. Entrenar a un Pitbull es posible sólo si lo tratas de forma dura, y aunque no es necesario pegarle, sí es importante ser perseverante y severo con el animal para evitar riesgos futuros.