La raza Scottish Terrier es, como indica su nombre, oriunda de escocia. Es uno de los perros más simpáticos que existen, y su carácter intrépido y vivaz los convierte en unos perros muy graciosos. Los cachorros de Scottish Terrier comienzan pronto a desarrollar esta personalidad, y con su aspecto característico nos enamoran desde pequeños.

Los cachorros de Scottish Terrier presentan un tamaño pequeño y compacto, con pelo fino y lacio que cae a sus costados. Su cabeza cuadrada con orejas triangulares les da un aspecto juguetón, y ésta presenta una expresión de ternura mezclada con inteligencia. Sus patitas son cortas, y su cola generalmente se encuentra erguida o ligeramente curvada hacia dentro.

Estos cachorros de Scottish Terrier perros pequeños son altamente enérgicos, y a pesar de que les gusta jugar, no toleran mucho el que le estén demasiado tiempo encima. Prefieren uno o dos mimos y más libertad para moverse y juguetear. Si hay algo que los define es su enérgica personalidad.